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La Coctelera

CAMBIO DE DOMICILIO

Apreciados todos:

Cosas de la vida me conducen a cambiar el domicilio del blog "EL CONTADOR DE HISTORIAS".

Gracias a todos los que han accedido y seguido mis comentarios y más aquellos que han dirigido sus críticas o comentarios.

No es un adios definitivo, ya que probablemente en un futuro no muy lejano reanude mis escritos bajo otra vertiente.

Todos aquellos que deseis continuar leyéndome lo podréis hacer en la siguiente dirección:

                       http://farranz.blogspot.com        contiene los textos de La Coctelera hasta la publicación de los libros    ¿Qué nos dice la Biblia?  y "El contador de Historias  (resumén del blog)

                       http://farranz2.blogspot.com      contiene algunos textos posteriores a la publicación y la nueva temporada. 

Un Feliz 2011  y nos vemos en el nuevo domicilio.

Fernando Arranz

¿EN QUÉ PUEDO CREER? IV

¿Cuál debería ser el camino a recorrer?

En los principios de la humanidad y hasta que la religión se impuso, existía una gran espiritualidad. Hoy renace y vuelve a ser la fuerza instintiva, con la que el ser humano busca dar sentido a su vida. Las personas están ansiosas por encontrar un camino de espiritualidad, no una religión.

Para la solución de cualquier problema, un buen principio sería aceptar que estamos ante una verdadera crisis. Para los católicos, una buena parte de esa crisis, reside en el rechazo a su jerarquía. La estructura oficial de la Iglesia, sigue manteniendo un conflicto con la modernidad, a la que dificulta, pone trabas o sataniza. Lo que implica una oposición de la sociedad civil a este posicionamiento.

Está claro, que existe un gran problema para reelaborar una síntesis teológica, pero solo así, se conseguiría la ansiada unión de todos aquellos, que se consideran seguidores de Jesús. (Véase, católicos, evangelistas, ortodoxos, anglicanos, etc.) 

¿Quién nos puede guiar en el cambio?

Ya lo hemos dicho Jesús. La Iglesia católica, pero no la única, tienen en su poder el mensaje y la actitud que éste asume en su vida.

Toda la tradición religiosa cristiana nos remite a su figura, no a Cristo ni Jesucristo, sino al Jesús de Nazaret. Y no solo eso, sino que es considerado por otras religiones un profeta.

Su figura y su mediación, serían los medios para comenzar este cambio que se necesita. ¿Por qué Él? Los motivos son muy simples. Por un lado, fue una persona alejada y rechazada por la religión oficial.

Por otra, no se constituyó en el creador de una religión (y en esto están de acuerdo numerosos estudiosos). Mantuvo una fuerte oposición frente a las leyes, instituciones y prácticas religiosas del momento. Todo parece indicar, que su llamada fue a vivir en la espiritualidad.

Jesús fue y murió judío. Su experiencia existencial, la vivió siguiendo los preceptos de la Torá, (no los rechazó) pero si les dio un nuevo significado. El hombre por encima de la Ley.

Después de la muerte de Jesús, los Apóstoles siguieron participando en las sinagogas, hasta que fueron excluidos de estas. En ese momento, como una secta más de las que circulaban por la Palestina de Jesús, comenzaron la predicación de la Buena Nueva.

El mensaje de fraternidad, que expusieron a cuantos querían oírlos, y los milagros que hacían entre la gente, lograron que a su alrededor se fueran congregando personas de todos los status, pero principalmente pobres y excluidos, que veían en el mensaje un rayo de esperanza.

Sin embargo, a través de la historia de la propia Iglesia, nos encontramos como fueron surgiendo diferentes visiones e interpretaciones de las palabras que Jesús pronunció, así como de los hechos que acaecieron en Jerusalén, y que llevaron a éste a la cruz. Esto provocó grandes diferencias, que acabaron al enquistarse, por causar las divisiones que todavía hoy día, hemos sido incapaces de superar.

Para las pequeñas comunidades, que comienzan a desgranar la búsqueda de la espiritualidad perdida, el volver a los orígenes, está siendo reconfortante. El camino es de rosas, pero ya sabemos que estas tienen muchas espinas. El apoyo que muestre la jerarquía hacia estos grupos, nos dirá si como Jesús, tampoco lo tendrán fácil. Lo que en su caso, el precio fue demasiado alto. 

¿ENQUÉ PUEDO CREER? IV

¿Cuál debería ser el camino a recorrer?

En los principios de la humanidad y hasta que la religión se impuso, existía una gran espiritualidad. Hoy renace y vuelve a ser la fuerza instintiva, con la que el ser humano busca dar sentido a su vida. Las personas están ansiosas por encontrar un camino de espiritualidad, no una religión.

Para la solución de cualquier problema, un buen principio sería aceptar que estamos ante una verdadera crisis. Para los católicos, una buena parte de esa crisis, reside en el rechazo a su jerarquía. La estructura oficial de la Iglesia, sigue manteniendo un conflicto con la modernidad, a la que dificulta, pone trabas o sataniza. Lo que implica una oposición de la sociedad civil a este posicionamiento.

Está claro, que existe un gran problema para reelaborar una síntesis teológica, pero solo así, se conseguiría la ansiada unión de todos aquellos, que se consideran seguidores de Jesús. (Véase, católicos, evangelistas, ortodoxos, anglicanos, etc.) 

¿Quién nos puede guiar en el cambio?

Ya lo hemos dicho Jesús. La Iglesia católica, pero no la única, tienen en su poder el mensaje y la actitud que éste asume en su vida.

Toda la tradición religiosa cristiana nos remite a su figura, no a Cristo ni Jesucristo, sino al Jesús de Nazaret. Y no solo eso, sino que es considerado por otras religiones un profeta.

Su figura y su mediación, serían los medios para comenzar este cambio que se necesita. ¿Por qué Él? Los motivos son muy simples. Por un lado, fue una persona alejada y rechazada por la religión oficial.

Por otra, no se constituyó en el creador de una religión (y en esto están de acuerdo numerosos estudiosos). Mantuvo una fuerte oposición frente a las leyes, instituciones y prácticas religiosas del momento. Todo parece indicar, que su llamada fue a vivir en la espiritualidad.

Jesús fue y murió judío. Su experiencia existencial, la vivió siguiendo los preceptos de la Torá, (no los rechazó) pero si les dio un nuevo significado. El hombre por encima de la Ley.

Después de la muerte de Jesús, los Apóstoles siguieron participando en las sinagogas, hasta que fueron excluidos de estas. En ese momento, como una secta más de las que circulaban por la Palestina de Jesús, comenzaron la predicación de la Buena Nueva.

El mensaje de fraternidad, que expusieron a cuantos querían oírlos, y los milagros que hacían entre la gente, lograron que a su alrededor se fueran congregando personas de todos los status, pero principalmente pobres y excluidos, que veían en el mensaje un rayo de esperanza.

Sin embargo, a través de la historia de la propia Iglesia, nos encontramos como fueron surgiendo diferentes visiones e interpretaciones de las palabras que Jesús pronunció, así como de los hechos que acaecieron en Jerusalén, y que llevaron a éste a la cruz. Esto provocó grandes diferencias, que acabaron al enquistarse, por causar las divisiones que todavía hoy día, hemos sido incapaces de superar.

Para las pequeñas comunidades, que comienzan a desgranar la búsqueda de la espiritualidad perdida, el volver a los orígenes, está siendo reconfortante. El camino es de rosas, pero ya sabemos que estas tienen muchas espinas. El apoyo que muestre la jerarquía hacia estos grupos, nos dirá si como Jesús, tampoco lo tendrán fácil. Lo que en su caso, el precio fue demasiado alto. 

¿EN QUÉ PUEDO CREER? III

 ¿Qué futuro nos espera?

 Los asistentes habituales a las ceremonias dominicales, bodas bautizos, etc. comprueban como el número de feligreses que acuden a estas celebraciones, va decreciendo de forma progresiva. (Me estoy refiriendo única y exclusivamente, a la religión católica y en España, pues desconozco cual es la situación de las otras religiones y países). Para mí dos son las causas principales de este abandono:

- Vivimos en una sociedad materialista y nihilista. El individuo quiere gozar sin mesura de esta vida, y ya no cree en la existencia de un infierno. Sus nuevos dioses son el sexo, el dinero y el poder.

 - El mensaje de los inicios de la religión, no ha sufrido adaptación a la nueva cultura de la gente. El conocimiento de la ciencia, la escritura y la investigación, están dando una visión más amplia a los individuos sobre su religión; pero este mayor conocimiento la mayoría de las veces choca con el mensaje, que desde siempre se ha recibido.

 Las consecuencias inmediatas

 Surge la duda entre los fieles, de si el mensaje es el correcto o está manipulado. Lo que no favorece ni ayuda en nada. El ambiente de relajación moral y social, no fomenta la llegada de nuevos ministros. Rejuvenecer los mensajeros, sería una manera de que el mensaje fuera llenándose de aspectos, más positivos.

Un ejemplo: No es lo mismo hablar del Dios del Antiguo Testamento, que del Dios - Padre, del que Jesús nos habla en los evangelios.   

 Ya hemos comentado la disminución del número de feligreses, y nos queda referirnos a que como consecuencia de lo anterior y el envejecimiento de los asistentes, disminuye la captación de los recursos económicos, que con el tiempo, harán inviables la existencia de algunos centros religiosos.    

 

 

¿EN QUÉ PUEDO CREER? II

¿Qué han ofrecido y ofrecen hoy día las religiones?

Dado que la religión no es un producto consumible, es difícil matizar lo que cada individuo recibe de su religión. Sin embargo, si que hay algunos aspectos que son comunes entre todas ellas.

- Su desarrollo e incorporación a la sociedad, han permitido una honda transformación entre los individuos. El mundo que habitamos es el real, o sea alejado del captado por los sentidos. Sus habitantes han sufrido un cambio en los comportamientos, al intentar ser consecuentes por esa fe, con los valores recibidos.

-El conocimiento será la fuente natural que nos complementará las realidades y su trascendencia. Pero es que además, aporta que esta verdad sobre Dios, lo sea siendo de Dios, venida de Dios y revelada por ÉL.

Tal como hemos dicho anteriormente, la religión es el alma de la cultura, fuente de la que bebemos todos los seres. Todas las religiones han potenciado las facultades del ser humano y han influido a veces, desde una racionalización interesada, en la cultura e incultura de cada época.

 La búsqueda de la salvación

 En épocas anteriores a la sedenterización, el individuo no sentía la necesidad de una salvación personal. Todavía no había sufrido ninguna transformación, y el sujeto seguía siendo la tribu, la horda, el grupo...

 Pero en el transcurrir de la historia, vemos, que el motor principal que mueve la vida del ser humano (por ejemplo los cristianos), ha sido la salvación, en un intento de superar la angustia existencialista y el temor a la condenación. Era el negocio más importante, que el hombre tenía en sus manos.

Algunos autores plantean que la religión, usando un vocabulario moderno, ha sido un servicio de software cerrado, con ello se ha conseguido una cohesión de identidad y el alma de la cultura. Sin embargo, como la técnica informática, comienzan a funcionar programas libres, y toda esa cohesión se resiente y agudiza el problema.

 La oferta que las religiones han aportado a la sociedad no se ha modificado, y esta cerrazón en algunos casos les está llevando a perder la batalla.

¿EN QUÉ PUEDO CREER?

Esta pregunta, es el título de un concurso literario, del que hace pocos días el jurado ha emitido su veredicto. Para el mismo fue preparado este trabajo, que durante varios días ofreceré en la bitácora.

Ante todo, vais a encontrar respuestas personales. En ningún momento pretendo que nadie las asuma, sino que como consecuencia de una reflexión seria e individual, cada uno pueda llegar a tener la suya propia.

El hecho resulta, sino fascinante si algo chocante, ya que en una sociedad en la que todo hace parecer, se ha sacado a Dios de nuestras vidas, esta pregunta se la está haciendo cada día más gente.

¿Qué nos pasa? ¿De qué dudamos?

 * EN BUSCA DE LA ESPIRITUALIDAD PERDIDA

 Será con una mirada a toda la historia de la humanidad, lo que nos podrá facilitar las claves sobre como han sido, son y serán las creencias de los seres humanos. La arqueología y la paleontología, dos ramas de las ciencias actuales, han llegado a reunir datos de un período de 70.000 a 100.000 años (según autores), como un período de tiempo en el que los individuos, han dado señales claras de una vivencia y desarrollo espiritual.

 La limitación de la extensión viene dada por las bases del concurso. Así que me limitaré a ofrecer una pequeña síntesis de la evolución espiritual de los seres humanos, durante los últimos 4.000 a 5.000 años.

 A medida que el período neolítico fue avanzando, dio comienzo la revolución por la tierra, y diferentes grupos de nómadas se transformaron en sedentarios. Comenzaba a sí, a tomar cuerpo las primeras ciudades y con ellas, los primeros imperios que dominarían el mundo conocido.

 Es en esta etapa histórica, cuando dará comienzo la creación de las grandes religiones. En la actualidad todavía estas perduran por todo el planeta.

 

MONÓLOGO INTERNO, DE UNO QUE ACABA DE MORIR

"Me lo temía. Hacía ya tiempo, que sospechaba que moriría antes del clásico. Ya es marranada. Pero de que sirve quejarse.

Por un lado, se ha acabado esta maldita vida, en la que nos engañan como a pardillos. Me explico: cuando tienes cinco años te comienzan a decir que todo lo que pides y deseas, solo lo podrás obtener cuando seas mayor. La verdad es que nunca nos dicen, la edad en que uno será considerado mayor.

Cuando tienes catorce años y te comienzan a salir planes, resulta que sólo los podrás poner en práctica cuando cumplas los dieciocho años; esta es la considerada mayoría de edad.

Sin embargo, cuando cumples dieciocho años, después de mamarte en la fiesta de celebración de tan digno escalafón, te das cuenta de que todo es una mierda.

Quieres comprar, salir, viajar, trasnochar, pero te falta lo principal: la pasta. Sin ella eres un pardillo que se aburre como las ostras.

Vas pasando la vida como puedes, engañándote con el sueño de que algún día te tocará la lotería o la primitiva. Y así, entre sueños, llegas hasta casi los treinta tacos. ¡Madre mía! ¡Como han corrido los años! y tú ante tan nefasto acontecimiento, decides que debes casarte. Piensas que siendo dos, será más fácil alcanzar algunos objetivos. ¡Santa inocencia!    

Los primeros tiempos entre arrumacos, besos, abrazos y algún leve revolcón, soñarás que ya has alcanzado el eterno paraíso. Aún no se ha hecho presente la vida en común de cada día, y ya tienes confeccionada la marcha nupcial.

Los preparativos de la boda suponen un desgaste económico y físico. Muebles, electrodomésticos, ropa, contratación de hoteles, y un largo etc.

Acabada la ceremonia y ya de regreso del viaje de bodas, comienza la vida en común, con lo que eso significa. Algunos lo ven como la rotura de las hostilidades. 

La mujer quiere ir al cine a ver al galán de turno, mientras que el caballero por cortesía no discute y asiste impertérrito a dicha sesión. Más tarde, esta historia se repite y el esposo, temiéndose convertir en un seguidor de un actor masculino, (cuando las féminas están de mejor ver) echa en cara a la mujer, que no tenga la oportunidad de decidir. Mal asunto; las lágrimas acuden a los ojos de la mujer, que con voz compungida, te preguntará: << ¿Es que ya no me quieres?>>

Pero no, no todo acaba aquí. Llegan los hijos y los problemas se retroalimentan.

-Cariño, el niño llora. ¿Podrías cambiarlo? Amor no he dormido, quédate un rato con el peque. Pepe...

El paraíso, se va volviendo un lugar con demasiadas llamas. Podría decirse que en algunos casos, se parece más al infierno que nos presenta Dante en su obra, La Divina Comedia.

Ahora que ya he traspasado esta vida conocida, rumbo al futuro de la eternidad, me queda la duda de si encontraré recompensa alguna por todo lo sufrido. Aunque en mi caso, llevo algo de ventaja, ya que soy soltero y sin compromiso alguno". 

 

 

 

RECUERDOS DE LA NAVIDAD

A medida que se aproxima la fecha de esta festividad, cada uno de nosotros vuelve, aunque sea brevemente, su mirada a los años en que éramos infantes.

Recordamos como nuestras madres, abuelas y tías, se reunían en la cocina y cada una de ellas preparaba los alimentos, que serían disfrutados durante la comida y cena por todos. Los diferentes olores de la preparación se mezclaban con el sonido de los villancicos, que bien en la radio o procedentes de nuestras gargantas lo invadían todo.

Mientras, los hombres montaban diferentes mesas, para que todos estuviesemos sentados en el mismo comedor.

Las risas y la alegría que reinaba, superaban en mucho las dificultades que se tenían, para que en la mesa no faltasen algunos productos típicos de aquellas fechas. Sin embargo, había dos ingredientes que no podían faltar: amor y caridad

Sí, pese a que siempre entre las familias podían haber surgido divergencias, estas se posponían y todos aportaban su parte de alegría, para que aquellas fechas fueran recordadas como felices.

Había mucha gente durante la postguerra, que no tenía ni trabajo ni sitio donde guarecerse. Las escaleras de las casas, sobre todo en la época invernal, eran los refugios donde estos se cobijaban, en cuanto llegaba la noche.

Pero en la nochebuena y el día de Navidad, no podía faltar que las familias que los tenían más cerca, les diesen un tazón de caldo caliente, pollo, turrón y polvorones. Pocos, eso sí, pero compartidos.

En la época actual, con una crisis galopante en lo económico y en los valores tradicionales, vuelve a ser necesario, que todos compartamos algo de nosotros mismos. No sólo los alimentos, sino el cariño y el amor hacia los otros. 

Recordemos, que cada día puede ser Navidad.